“Chamacuero” quiere decir, en purhépecha, “lugar de la cerca caída”, pues cuando el pueblo tarasco llegó a ésta región alrededor del siglo V antes de cristo, encontró lo que ya eran entonces ruinas de una civilización desconocida. Recientes estudios de las pirámides locales empiezan a sugerir que se trata de un pueblo incluso más antiguo que los olmecas, pero esa es otra historia.
Los chichimecas, sólo comparables en aguerrismo, agresividad y desapiadamento a los antiguos pueblos bárbaros europeos como los vikingos o los mongoles asiáticos, fueron un frente extremo para el acero español, pues –entre otras cosas- mientras una lanza española no alcanzaba más de unos cuantos metros y el ataque de sus armas de fuego requerían un tardado recargo, los chichimecas eran buenos arqueros –aunque no tanto como los aztecas o mayas- pero mucho mejores lanzadores de rocas (¿Se imagina lo que es morir apedreado?) y por supuesto, practicantes del terrorismo psicológico al arrancar pies y cabezas, desollar cuerpos enteros, vestir enemigos capturados de mujer, empalar, beber sangre y un largo y perdido etcétera.
Iniciaron pues, los soldados españoles, su rito de maquillaje. Imagínese usted la vergüenza cristiana, los tragos de risa y de pudor que pasaron entre el hambre, la sed de no poder bajar al río –el río Laja, afluente del Lerma- infestado de nativos, el calor de una tierra ensolecida de más, y las muerte cercana de amigos y compañeros, sin claro, una victoria segura por tan loca estrategia.Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
09/2005 - 10/2005 10/2005 - 11/2005 11/2005 - 12/2005 12/2005 - 01/2006 01/2006 - 02/2006 02/2006 - 03/2006 03/2006 - 04/2006 04/2006 - 05/2006 05/2006 - 06/2006 06/2006 - 07/2006 07/2006 - 08/2006 07/2007 - 08/2007
Suscribirse a Comentarios [Atom]